El Premio Nobel de Física 2026 fue para Francis Halzen por detectar los neutrinos de alta energía en el Observatorio de Neutrinos IceCube que se encuentra en la Antártida, del cual es el investigador principal. Francis Halzen es un reconocido físico que publicó más de 1000 trabajos científicos y que, a sus 82 años, sigue publicando y dirigiendo el Instituto de Investigación en Física de Partículas Elementales de la Universidad de Wisconsin-Madison.
Los neutrinos son partículas subatómicas muy misteriosas que aparecen en frecuentemente en la ciencia ficción. Las partículas subatómicas son más pequeñas que el átomo. La existencia de los neutrinos fue predicha en 1930 por el físico Austriaco Wolfgang Pauli para justificar un proceso físico que ocurre en algunas reacciones nucleares. Lo más sorprendente es que estas partículas casi no interactúan con la materia, no tienen carga por lo que no son afectadas por los campos magnéticos como el terrestre y en ese momento se dijo que no tenían masa. Algo muy difícil de imaginar.
En 1956 Clyde Cowan y Frederick Reines, con un complejo experimento, lograron detectarlos y en 1962 Leon Max Lederman, Melvin Schwartz y Jack Steinberger dijeron que había varios tipos de neutrinos. En 1998 lograron medir su masa que es una milmillonésima parte de la masa de un átomo de hidrógeno, que es el átomo más pequeño que existe. Teniendo en cuenta que tiene una masa tan pequeña y que casi no interactúa con la materia, es muy difícil detectarlos. Los neutrinos provienen de la estrellas como el Sol, de las galaxias, de las explosiones de supernovas y también de los reactores nucleares, entre otros. Cuando son detectados están tal como cuando fueron creados, por lo que dan excelente información del objeto en donde provienen.
Desde hace muchos años se han desarrollado instrumentos para tratar de detectar los neutrinos, algunos exitosos y otros no. Uno de ellos es el Observatorio de Neutrinos IceCube, que fue propuesto por Francis Halzen en 1988. Este tiene más de 5000 detectores enterrados entre 1400 y 2500 metros de profundidad en el hielo de la Antártida. Su ensamblaje fue complejo porque sólo se podía trabajar de noviembre a enero. En 2010 se completó su armado, pero en 2006 ya se habían detectado los primeros neutrinos. En 2012 detectaron dos neutrinos de alta energía que llevaron a Francis Halzen a ganar el Premio Nobel. Más tarde pudieron confirmar que ellos se habían originado fuera del Sistema Solar.
Estos descubrimientos llevaron a impulsar el desarrollo de la astrofísica de partículas que estudia los procesos físicos que ocurrieron después del Big Bang y trata de descubrir cómo está compuesta y cómo se originó la materia oscura. Sin dudas son temas de investigación fascinantes.
Son muchos los neutrinos que llegan a la Tierra, pero son muy difíciles de detectar. Ellos cruzan la Tierra sin interactuar con el material. Incluso en este momento hay millones neutrinos atravesando nuestros cuerpos sin que lo notemos.